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miércoles, 28 de noviembre de 2018

Jhonny Steffanell Ballesteros: costeño, soñador y emprendedor


Por Jhonny Steffanell

Este profesional en ventas no dejó solo en sueños sus expectativas. Trabajador desde muy joven, no solo ha salido adelante por su excelencia laboral, sino por su gran calidad humana y por esa visión de superarse cada vez más. Este hombre, quien fuera un vendedor común de una empresa reconocida a nivel mundial, soñó con tener su propia comercializadora de aceites y lo logró.
Barranquillero de 46 años, padre de cuatro hijos, es creador de Universal de Lubricantes, una de las compañías comercializadoras de aceites multimarca a nivel nacional. Se graduó de administración de empresas en la Universidad del Atlántico, en 2002.

¿Qué te llevó a independizarte y crear tu propia empresa comercializadora de lubricantes (aceites grasas)?
Mi amplia experiencia en el campo de los lubricantes y el apoyo de mis clientes, que se convirtieron en amigos, me llevaron a tomar la iniciativa debido a que siempre fui tenido en cuenta por ellos como primera opción al momento de tener requerimientos de lubricantes, el conocimiento que tenía de desarrollar una distribución, las relaciones con las marcas de lubricantes desde las casas matrices.

¿Cómo fue ese primer año de Universal de Lubricantes en acción?
Fue el mejor año porque partimos de ceros y llegamos a sobrepasar los objetivos propuestos al inicio de la operación. Estoy agradecido con Dios por haberme permitido tener esta gran visión, algo que tomo como un don para edificar no solo para mí, también para las personas que necesitan una mano para llegar a donde se proponen.

¿Qué te inspiró para que esta empresa llevara el nombre de Universal de Lubricantes?
Siempre tuve presente que no quería comercializar una sola marca de lubricantes sino varias y, aunque el ADN es la marca Gulf porque somos distribuidores autorizados para la zona norte, también vendemos otras como Shell, Mobil, Chevron y Puma para satisfacer distintas necesidades del mercado actual y el nombre de Universal lo dice todo.



¿Por qué tanto amor a los lubricantes (aceites grasas)?
Porque es lo que he trabajado desde hace más de 20 años, capacitándome día tras día y con esa labor comercial he conseguido todo y me ha permitido darle estudios a mis hijos, que son lo más importante en mi vida. Gracias a los lubricantes he llegado a donde estoy y, claro, también gracias a Dios: por encima de todo, siempre que me ha permitido tener éxito en las metas que me he propuesto.

¿Cómo es una jornada de trabajo en Universal de Lubricantes para Jhonny Steffanell?
El inicio de mi día laboral es reuniéndome con los vendedores y asesora de punto de ventas, hacemos un repaso de la semana anterior e identificamos oportunidades de crecimiento por zona y reviso indicadores de gestión. Normalmente, esto lo hago los lunes y el resto de la semana salgo a visitar clientes nuevos y afianzo relaciones con los activos. Yo también aún siendo el creador de esta empresa, soy un vendedor más de mi compañía; de esta manera, cumplí uno de mis sueños y también sigo desempeñándome en lo que me apasiona que son las ventas.

¿Cómo es Jhonny Steffanell, en los diferentes aspectos de su vida?
Soy un ejecutivo responsable, entregado y enamorado de mi trabajo, un poco exigente porque en mi pasado, cuando fui empleado, siempre fui el mejor y quisiera lograr la excelencia en cada persona que pueda guiar empezando por mis hijos, soy honesto, hábil negociante y preocupado por mantener funcionando bien mi empresa, ya que de ella dependen varias familias.

¿A qué dedicas tus tiempos libres?
En mis ratos libres, normalmente me gusta quedarme viendo buenos partidos de fútbol de ligas extranjeras y nacionales, visitar a mis hijos y compartir con ellos ratos de esparcimiento donde podamos reír y disfrutar. También visitar a mis padres, pasar tiempo valioso con ellos y contarnos experiencias del pasado y presente, hacer video llamada con mi hija mayor que vive en el extranjero, compartir un buen partido de fútbol con familiares y amigos. Ocasionalmente, me gusta ver televisión o salir a cenar a un buen restaurante de mariscos.



¿Qué mensaje o consejo podrías darles a esas personas que quieren ser emprendedores como tú?
Ser empresarios no es tarea fácil, pero es un reto que, si lo ponemos en práctica en el ámbito donde hemos desarrollado la mayor parte de nuestra vida profesional, puede dar grandes frutos. Mi consejo principal es que estudien y se preparen además de seguir consejos de quienes ya estamos en esta bonita parte de nuestra vida profesional.

Algo muy importante es no dejar a Dios de último sino ponerlo delante de cada intención que tengamos y así todo fluirá como también siempre tener presente que debemos honrar a padre y madre para que nuestros días se alarguen.

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